El arraigo familiar en el nuevo reglamento de extranjería
El borrador del Reglamento que desarrolla la Ley de Extranjería otorgará un permiso por arraigo a los inmigrantes cuyos hijos tengan la nacionalidad española. Mediante la nueva figura denominada 'arraigo familiar' se regularizará la situación de los padres de los menores con nacionalidad española, siempre que el niño esté a cargo de y conviva con el progenitor que solicite la autorización. Asimismo, se otorgará este arraigo cuando se trate de hijos de padre o madre que hubieran sido originariamente españoles.
El arraigo laboral determina que podrán obtener una autorización los extranjeros que acrediten la permanencia continuada en España durante un período mínimo de dos años, siempre que carezcan de antecedentes penales en España y en su país de origen o en el país o países en que hayan residido durante los últimos cinco años, y que demuestren la existencia de relaciones laborales cuya duración no sea inferior a seis meses.
Otro de los aspectos destacados es la previsión legal de que las administraciones autonómicas acrediten el "esfuerzo de integración" y la "adecuación de la vivienda" de los extranjeros que deseen regularizar su situación por arraigo, renovar la autorización o acceder a una reagrupación familiar. Dicho esfuerzo de integración podrá ser alegado por el extranjero como información a valorar en caso de no acreditar el cumplimiento de alguno de los requisitos previstos para la renovación de la autorización.
En concreto, este informe deberá contener la certificación de la participación activa del extranjero en acciones formativas destinadas al conocimiento y respeto de los valores constitucionales de España, los valores estatutarios de la Comunidad Autónoma en que se resida, los valores de la Unión Europea, los derechos humanos, las libertades públicas, la democracia, la tolerancia y la igualdad entre mujeres y hombres, así como el aprendizaje de las lenguas oficiales del lugar de residencia.
El nuevo Reglamento de Extranjería incentiva el retorno al país de origen de los inmigrantes que han perdido el empleo, al introducir medidas como respetar la antigüedad de residencia en España para que si regresan, tengan más fácil el acceso a un permiso de residencia de larga duración o a la nacionalidad.
Se va a reconocer ese trabajo que ha hecho el inmigrante, de forma que se le contabilice esa presencia a todos los efectos si un día quiere volver y ciertamente la economía española, como parece, empieza a remontar y se necesita mano de obra.